El problema aparece cuando se confunde control de plagas con eliminación indiscriminada de aves. En las ciudades, donde existen viviendas, escuelas, hospitales, comercios, industrias, consorcios y espacios de circulación de personas, las soluciones deben contemplar tanto la normativa vigente como la seguridad de la población y el bienestar animal.
Por este motivo, frente a una infestación o concentración permanente de palomas, el abordaje más eficiente suele ser un programa de exclusión y control integrado: impedir el acceso, eliminar los sitios de descanso y nidificación, reducir los factores que favorecen su permanencia y realizar el saneamiento de las superficies contaminadas.
“`¿Las palomas están protegidas en Argentina?
La respuesta requiere diferenciar especies. La legislación argentina protege la fauna silvestre y establece mecanismos de conservación y manejo, pero eso no significa que todas las aves puedan considerarse intocables ante un problema sanitario o de plaga.
En el caso de la paloma doméstica (Columba livia), la situación es particularmente diferente. La Provincia de Buenos Aires, mediante el Decreto 279/2018, la incluye dentro de las “Especies Plagas” bajo la categoría de caza plaguicida.
El Decreto Provincial 279/2018 incluye a la paloma doméstica (Columba livia) dentro de las especies plagas.
Esto permite entender por qué el manejo profesional de palomas puede formar parte de una estrategia de control de plagas. Sin embargo, el método utilizado debe adecuarse a la normativa aplicable, al lugar de intervención y a las condiciones de seguridad.
Por eso, en un edificio o vivienda urbana no corresponde aplicar métodos indiscriminados. Es necesario realizar un diagnóstico y elegir técnicas de exclusión y prevención que reduzcan la presencia de las aves sin generar riesgos adicionales para personas, mascotas u otras especies.
“`¿Por qué las palomas se convierten en un problema?
Las ciudades ofrecen condiciones especialmente favorables para la paloma doméstica: alimento disponible, agua, refugios, estructuras elevadas y numerosos lugares donde descansar o instalar sus nidos.
Edificios
Cornisas, balcones, huecos de fachada, terrazas y equipos exteriores ofrecen lugares de descanso y nidificación.
Alimento
Los residuos, restos de comida y alimentación voluntaria aumentan la disponibilidad de alimento y favorecen la concentración.
Agua
Fuentes, pérdidas, desagües, tanques y otros puntos de acumulación pueden proporcionar acceso permanente al agua.
Refugios
Los espacios protegidos permiten la construcción de nidos y favorecen la permanencia de las aves durante largos períodos.
Los daños que pueden provocar las palomas
Una concentración elevada de palomas no representa solamente un problema estético. La acumulación de excrementos, plumas, restos de nidos y materia orgánica puede afectar edificios, instalaciones y espacios de uso cotidiano.
Deterioro de fachadas
La acumulación permanente de materia orgánica puede deteriorar superficies, pinturas, revestimientos y elementos constructivos.
Obstrucción de desagües
Plumas, nidos y acumulaciones de materia orgánica pueden interferir con canaletas, desagües y sistemas de evacuación de agua.
Contaminación de superficies
Los excrementos pueden contaminar balcones, terrazas, equipos, patios, maquinaria y sectores de circulación.
Instalaciones y equipos
La acumulación de residuos puede afectar equipos exteriores, unidades de climatización, instalaciones eléctricas y sectores técnicos.
Costos de mantenimiento
Cuando la presencia de aves es permanente, la limpieza debe repetirse continuamente si no se corrige el punto de ingreso o descanso.
¿Qué enfermedades pueden estar relacionadas con las palomas?
Las palomas pueden actuar como portadoras o estar asociadas a diferentes agentes infecciosos. Sin embargo, es importante realizar una precisión: no todas las palomas están enfermas ni una persona que entre en contacto con una paloma necesariamente contraerá una enfermedad.
El riesgo depende de factores como la cantidad de aves, la acumulación de materia fecal, las condiciones ambientales, la ventilación, el tiempo de exposición y las características individuales de cada persona.
No existe un número único y oficialmente establecido de “enfermedades que transmiten las palomas”. Lo correcto es identificar los agentes y enfermedades documentados científicamente y explicar las vías de exposición.
Psitacosis
Enfermedad causada por Chlamydia psittaci. El Ministerio de Salud de Argentina indica que las palomas pueden ser aves portadoras y que la transmisión puede producirse mediante la inhalación de partículas provenientes de excrementos o secreciones respiratorias contaminadas.
Criptococosis
Infección causada por hongos del género Cryptococcus. El CDC señala que Cryptococcus neoformans puede encontrarse en excrementos de aves y que la infección se produce principalmente por inhalación de esporas presentes en el ambiente.
Histoplasmosis
La acumulación de grandes cantidades de excrementos de aves puede generar condiciones ambientales favorables para la presencia de Histoplasma. El CDC identifica a los sitios con grandes acumulaciones de excrementos de aves, incluyendo palomas, como ambientes asociados a exposición.
Otros agentes infecciosos
Las aves pueden albergar distintos microorganismos. Por eso, el contacto con excrementos, nidos, plumas y superficies contaminadas debe manejarse con medidas de higiene y protección adecuadas.
El riesgo aumenta durante la limpieza de los excrementos
Uno de los puntos que muchas veces se pasa por alto es que el mayor riesgo no necesariamente está relacionado con observar una paloma, sino con manipular grandes acumulaciones de excrementos, nidos o polvo contaminado.
El CDC recomienda evitar barrer en seco o utilizar métodos que puedan poner partículas contaminadas en suspensión. Las superficies deben humedecerse antes de realizar tareas de limpieza y los trabajadores deben utilizar elementos de protección apropiados según la tarea y el nivel de contaminación.
- Evaluar la cantidad de materia orgánica acumulada.
- Delimitar el área de trabajo.
- Evitar levantar polvo.
- Humedecer previamente las superficies.
- Utilizar protección respiratoria y guantes adecuados.
- Realizar limpieza y desinfección.
- Retirar correctamente los residuos.
- Identificar puntos de ingreso.
- Instalar barreras físicas.
- Controlar periódicamente el sector.
El objetivo no es perseguir palomas: es evitar que el edificio las atraiga
Un programa profesional de control de palomas comienza con un relevamiento del lugar.
Relevamiento
Se identifican zonas de ingreso, descanso, nidificación y acumulación de excrementos.
Evaluación de riesgos
Se determina el impacto sanitario, edilicio y operativo que genera la presencia de aves.
Saneamiento
Se realiza la limpieza técnica de las áreas afectadas, evitando generar polvo y dispersión de material contaminado.
Exclusión
Se instalan redes, cerramientos, sistemas anti-posado y otras barreras según las características del inmueble.
Seguimiento
Se controla la eficacia de las medidas y se realizan ajustes cuando sea necesario.
La superpoblación también modifica el ambiente urbano
La presencia excesiva de una especie introducida puede modificar la disponibilidad de alimento y refugio para otras aves. El Sistema de Información de Biodiversidad de la Administración de Parques Nacionales identifica a Columba livia como una especie introducida y como especie exótica invasora de categoría 2.
Esto no significa que cada paloma individual deba ser considerada un problema ambiental. El concepto relevante es la superpoblación y concentración localizada, especialmente cuando existe competencia por recursos, deterioro del ambiente urbano y generación de impactos sanitarios o edilicios.
La prevención comienza cerrando el lugar donde las palomas quieren instalarse
Cuando existe una concentración importante de palomas, la solución más duradera no consiste simplemente en ahuyentarlas durante algunos días.
La estrategia debe comenzar con un diagnóstico y continuar con medidas de exclusión física, saneamiento, reducción de factores de atracción y mantenimiento preventivo.
Las redes, cerramientos, sistemas anti-posado y sellado de accesos permiten intervenir directamente sobre la causa del problema: el acceso de las aves a lugares donde encuentran alimento, refugio y condiciones para reproducirse.
